3.10.12

La familia de Sunadomari Sensei

El año pasado la fortuna me tocó y me permitió ir a Paris entrenar en el Kishinkan durante un mes. En este período he tenido la oportunidad no sólo de practicar Aikido a diario como de conocer a otras personas del mundo de las artes marciales. La esposa y hija de Kanshu Sunadomari Sensei (*) estuvieron entre ellas.

(*) Kanshu Sunadomari Sensei (1923-2010) fué Uchi-Deshi del fundador del Aikido, O'Sensei Morihei Ueshiba. Responsable por ayudarle en todos momentos de su vida. Uno de los Grandes, su Aikido se extendió allá de las fronteras.

Sunadomari Sensei y O'Sensei 
(foto de www.leotamaki.com)


Las vi por primera vez entrando en el tatami del Kishinkan. Se mostraron interesadas en observar la clase, la cual viero sentadas en seiza durante 3 horas. Inmóviles y atentas, se unieron a nosotros el dia siguiente para observar la preparación de exámenes de Dan, que duraron 4 horas. Allí permanecieron, observando todos los movimientos de los practicantes desde 1º a los de 4º Dan...

En uno de esos dias les acompañé para enseñarles Paris... como mis conocimientos de la ciudad son bastante limitados, Marie Appostoloff, alumna del Kishinkan, nos guió en la tarea. Al principio tenia cierto recelo que la diferencia cultural y la dificultad en la comunicación fuera un problema para el disfrute del dia... pero no fué el caso. 

Quizas haya sido Paris, la Ópera, el Arte, la Torre Eiffel, la comida, o la prisa de los parisinos en el metro...pero el día fué genial. Nos entendimos a la perfección lejos de las incomodidades de ser extraños los unos para los otros.
 
 ¿Puede que sea el tópico de la Torre Eiffel el que nos ha hecho reír?


 Léo se juntó a nosotros para un gran final de tarde con una buena cena...


Pronto redescubrí ese lenguage común que existe entre los seres humanos que apenas emerge cuándo estamos dispuestos a ello. La comunicación puede trascender las palabras si hay algo en común. Tal y como decia Sunadomari Sensei hay que "dejar que suceda". Aquel día tuve una de las mejores clases de Aikido, sin entrenar una sola técnica.

En los últimos días de su visita, sobre el suelo de tatami del Kishinkan, nos enseñó fotos inéditas y originales de O'Sensei y su marido en su vida cotidiana, en el Dojo, en su conocido viaje a Hawai,etc. Algunas fotografías se deshacian en nuestras manos... Todos percibimos el golpe de suerte que nos brindó el destino.

¡Fué un momento precioso!

¡Au revoir!

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